Proyectos

2011 | 2010 | 2009 |


Todos los proyectos iniciados en 2010 los hemos fundado por el segundo año.


El proyecto de niños en la escuela de sábados en Zinacantán ya lleva 20 meses de operación. Es muy popular y eficáz en persuadir a los niños que se queden en la escuela.


El semejante proyecto en Crucero acaba de empezar su segundo año. Las mujeres en aquella comunidad han construído un edificio dedicado a la escuela de sábados. Están muy entusiasmadas ellas y esperan que podamos continuar juntando fondos para el programa.


El proyecto de alfabetismo en Altamirano empezará su tercer año en enero, 2012. Hay 27 personas que asisten, 13 de ellas son mujeres. El instructor está muy contento con la participación y la dedicación de los participantes. El está muy disponible a dar extra sesiones si alguien las necesita.


Para más información en los tres proyectos, hay más detalles bajo la sección “Proyectos 2010.”

Tres proyectos nuevos empezaron en comunidades en 2010. Todos fueron concebidos y organizados por becarias que, como obligación de su beca, deben de dar por lo menos de 100 horas de servicio comunitario a la cooperativa.

El Proyecto de Niños en Zinacantán

Un proyecto que duró el año entero empezó en enero, 2010, para estudiantes de la primaria en Zinacantán. El proyecto fue organizado por Juana y Yoli, estudiantes en la universidad, y Petrona y Adriana, hermanas, que asisten a la preparatoria y a la secundaria. El proyecto es para los estudiantes de la primaria que tienen dificultades en la escuela. Al comienzo 30 estudiantes fueron identificados por sus maestros y se inscribieron. Ahora, todos los sábados, entre 25 y 35 estudiantes trabajan para fortalecer sus destrezas académicas, desarrollar su creatividad, aprender como escribir en su idioma maya, participar en talleres dados por instructores certificados y aprender como preservar el medio ambiente. Durante la clase de 3 horas los niños reciben una comida.

El proyecto ha estado tan exitoso que los padres lo alaban diciendo que sus niños tienen más éxito en la escuela y no ya no reciben llamadas de los maestros. A los estudiantes les encanta y aún piden permiso para asistir los domingos también. Ahora, a fines de 2010, hemos recibido un propuesto para fondos para el próximo año para que el programa pueda seguir.

 

El Proyecto de Alfabetismo en Chanal

La municipalidad de Chanal, y más específico la comunidad de Naranjal, está a 4 horas de la ciudad principal de las altas de Chiapas, San Cristóbal de las Casas. Un grupo de mujeres de Naranjal pertenecen a la cooperativa con la cual estamos relacionada. Ellas propusieron un programa de escribir y leer en español para 15 mujeres que no tenían la oportunidad de cumplir su educación primaria. La habilidad de leer y escribir les permitirá su participación en el gobierno de sus comunidades. Podrán llegar a ser miembros estimables de su comunidad, aumentará su auto-estima y les dará la confianza a dedicarse a otros asuntos del aprendizaje y encargarse de responsabilidades nuevas. Al fin de 2010, 13 mujeres han cumplido exitosamente el programa y tienen ganas de continuar.

 

El Proyecto de Niños en Crucero

Utilizando el proyecto en Zinacantán como modelo, Teresa y Martha, dos becarias que ahora están en la preparatoria, decidieron empezar un programa para niños en su comunidad de Crucero, en la municipalidad de Chamula. El programa no tiene tantos niños, pero normalmente hay 22 niños que asisten los sábados. Ellos, también, trabajan para fortalecer sus destrezas académicas, aprender leer y escribir en Tsotsil, desarrollar su creatividad, poner en práctica maneras de conservar el medio ambiente, y participar en talleres. Este proyecto empezó en agosto, 2010.

La comunidad de Las Margaritas, una hora y media al sur de San Cristóbal, propusieron una serie de 7 talleres para educar a participantes en Las Margaritas y en cuatro comunidades en los alrededores. Hubo un taller por mes por siete meses, cada uno duró un día y medio. Instructores profesionales llegaron para cada taller. Los tópicos fueron la equidad de género, la asesoría jurídica, la violencia en la casa, el auto estima, las garantías individuales, el derecho de la mujer y las violaciones de los derechos humanos. La meta fue crear espacios de conocimiento, reflexión y capacitación sobre los derechos humanos, promoviéndolos y logrando que se respeten.

Un manual fue creado para que los talleres pudieran repetirse fácilmente. Los participantes se encargaron para llevar la información a sus propias comunidades. Los talleres tuvieron mucho éxito y muchas personas asistieron.